POLYGWEB Acerca de

  • ¿En qué se distinguen la verdad y la falsedad?
  • Polígrafo
  • Influencia de las emociones en los resultados de la prueba poligráfica
  • ¿Se puede engañar al examinador del polígrafo?

Verdad o falsedad

La verdad y la falsedad son parte de las áreas de investigación de la lógica filosófica y de la teoría del conocimiento (epistemología). Las proposiciones, cláusulas, alegaciones, aseveraciones, ideas, creencias, etc. pueden tener un valor de verdad (y entonces se denominan “portadoras de valor de verdad” o “verdaderas”) o un valor de falsedad (“portadoras de valor de falsedad” o “falsas”).

Sobre la verdad y falsedad hay varias teorías desarrolladas por filósofos y logicistas. Entre ellas:
  • La teoría de la evidencia sostiene que la verdad se reconoce por sí misma, sin necesidad de probarla.
  • La teoría correspondentista sostiene que la verdad concuerda con la realidad objetiva. Por ello, una proposición es verdadera únicamente si expresa el estado de cosas en el mundo.
  • La teoría coherentista considera verdadero todo lo que coincide con el resto de las proposiciones del sistema del que forma parte (es decir, emana de él). Por lo general, un sistema de proposiciones trata de describir el mundo real de la forma mejor y más completa posible, a juicio de sus seguidores.
  • La teoría del consenso se ocupa sólo de lo que un grupo de expertos en la determinada materia considera cierto, verdadero.
  • El pragmatismo ve como “verdad” la obtención de resultados prácticos de una idea.

Cada una de estas teorías puede interpretarse como definición del carácter fundamental de la verdad (y por consiguiente de la falsedad), o como criterio para establecer el valor de verdad de las alegaciones o proposiciones.

Polígrafo

El polígrafo o ‘detector de mentiras’ es un instrumento destinado a captar las reacciones involuntarias de una persona para descubrir si falta a la verdad. También suele denominarse ‘máquina de la verdad’. El polígrafo se utiliza mayormente en investigaciones policiales, aunque también se aplica a las pruebas para la contratación y seguridad de empleados.

Es un término de origen griego compuesto por ‘poli’ (mucho) y ‘grafos’ (escribir). Este instrumento se inventó en la década de 1920 en Estados Unidos con el fin de distinguir entre verdad y mentira. Se basa en la suposición de que, cuando una persona miente, se generan reacciones fisiológicas incontrolables, por ejemplo: aumento de la presión arterial y alteraciones del ritmo cardíaco y de la conductancia (respuesta galvánica) de la piel.

¿Sabía usted que...

una de cada cinco personas sometidas a la prueba poligráfica será calificada como que falta a la verdad pese a haber dicho la verdad? ¡POLIGWEB le permite decidir si le conviene someterse a la prueba y cuáles son las probabilidades de salir airoso!

Principios de funcionamiento - General

El método más difundido para la prueba poligráfica es el uso de preguntas de control comparativas, del tipo ‘probable falsedad’. Al examinado se le formulan preguntas de dos categorías: pertinentes y comparativas. Además se incorporan a la prueba preguntas ‘estériles’, que son completamente pasadas por alto en el análisis de los resultados.

Preguntas pertinentes

Las preguntas pertinentes se refieren directamente al tema de la investigación. Un ejemplo de pregunta pertinente en un caso de fuga de material confidencial en el sitio de empleo podría ser: “¿Ha entregado usted material de su empleador a terceros no autorizados?”, o bien “¿Ha tratado de conseguir información confidencial no requerida por sus funciones?”, etc. Es importante que las preguntas pertinentes no sean capciosas y se formulen sin ambigüedades. Por ejemplo, el examinador debe abstenerse de preguntas como: “¿Ha estado usted en contacto con competidores de su lugar de empleo?”

El examinado debe recibir la lista de preguntas pertinentes antes de la prueba y leerlas por lo menos una vez antes de conectarse con el instrumento. Esto se hace para reducir en lo posible las reacciones de estrés naturales del cuerpo por el hecho de enfrentarse a una pregunta que pudiera costarle el empleo, ya sea o no responsable de la fuga de material.

Preguntas comparativas

Las preguntas comparativas tienen por objeto provocar una reacción de culpabilidad en el examinado sin que ésta tenga relación con el tema del interrogatorio. Son del tipo destinado a incomodar a cualquier adulto, ya que somos todos humanos. Para elevar el nivel de fiabilidad del estrés, algunos examinadores destacan ante el examinado la importancia de decir la verdad absoluta, sin apartarse de ella en lo más mínimo. Las preguntas comparativas, o de control, son del tipo de “¿Ha mentido usted alguna vez?” o bien “Describa todos los casos en que se llevó algo ajeno, aunque sea un lápiz, sin permiso”, y similares.

Preguntas estériles

Estas preguntas se formulan sobre hechos conocidos sobre los cuales no hay ninguna necesidad de mentir. Podrían incluir datos como el nombre del examinado, su domicilio, cuántos hijos tiene, etc. A veces se le pide al examinado que falte intencionalmente a la verdad en algunas de estas preguntas. El objeto de estas preguntas es afianzar la confianza del examinado en el proceso y así reforzar su reacción a las preguntas comparativas y a las pertinentes. Ya sea que le hayan pedido al examinado faltar a la verdad en los preguntas estériles o no, las respuestas no se tienen en cuenta en el análisis de los resultados ni se ponderan en las conclusiones del interrogatorio.

Influencia de las emociones en los resultados de la prueba poligráfica

El autor del artículo es un experimentado examinador que ha llevado a cabo millares de pruebas a lo largo de más de tres décadas.

Frecuentemente se pregunta cuál es el grado de influencia de las emociones (los ‘nervios’) en la prueba poligráfica.
Los candidatos a someterse a la prueba temen que, pese a decir la verdad, se les califique como mentirosos por ponerse muy nerviosos.

También los empleadores, abogados, jefes de recursos humanos y hasta jueces vacilan en utilizar al polígrafo como instrumento de prueba de la verdad o falsedad, por temor a que un examinado que dice la verdad sea calificado erróneamente por los ‘nervios’ de la situación y no por haber faltado a la verdad.

Preste atención:
La emoción de la prueba poligráfica es un comportamiento autónomo, integral y conocido, y no es susceptible de influir en los resultados. Aun cuando el examinado que dice la verdad se ponga muy nervioso por la prueba se detectará que no miente.
Debe usted saber que el instrumento capta y registra simultáneamente la reacción de varios sistemas fisiológicos, que actúan como autónomos (independientes e incontrolables). Al principio del registro se determina automáticamente el estado psico-fisiológico del examinado o, en otras palabras, el estado nervioso en que se encuentra (emotivo y fisiológico) y ese estado sirve de base de comparación en el transcurso de la prueba.

De aquí emanan dos simples reglas que es necesario tener en cuenta:

  • Si el examinado responde con la verdad a una pregunta, no miente, no oculta ni teme a la verdad, las reacciones fisiológicas captadas y registradas por el polígrafo, provenientes de los sistemas examinados, estarán dentro del área del estado corriente del examinado en el transcurso de la prueba.
  • Si el examinado falta a la verdad en su respuesta, teme revelar la verdad o tiene miedo de las sanciones que podría acarrearle esa revelación, las reacciones fisiológicas captadas y registradas por el polígrafo, provenientes de los sistemas examinados, se desviarán significativamente del área del estado corriente del examinado en el transcurso de la prueba. Estas reacciones irregulares se producen involuntariamente como resultado de la actividad automática del mecanismo de defensa propio de cada uno de nosotros.

En suma, puede afirmarse que los ‘nervios’ que preceden a la prueba y durante su ejecución constituyen una conducta totalmente natural que no va a afectar los resultados.

Cuanto más experimentado y hábil sea el examinador, mejor sabrá explicárselo al examinado antes de la prueba. El examinador profesional sabe utilizar las distintas técnicas para neutralizar los temores que surgen y también ilustrar el modo de funcionamiento del sistema antes de proceder a la prueba propiamente dicha.

¿Pueden falsearse los resultados de la prueba poligráfica?

En reglas generales no se puede “engañar” al polígrafo y falsear los resultados (generalmente de los que faltan a la verdad) aunque hay excepciones.

Como se sabe, la premisa en que se basan las pruebas poligráficas es que cuando las personas comunes le temen a la verdad y se ven “obligadas” a mentir, se producen en el cuerpo reacciones fisiológicas involuntarias, provenientes del sistema nervioso simpático (autónomo o involuntario) que rige el mecanismo de defensa.

Los parámetros que se miden en la prueba poligráfica son la presión arterial, el ritmo cardíaco, alteraciones de la frecuencia respiratoria y la conductancia (respuesta galvánica) de la piel.

Las distintas técnicas, sobre todo las más avanzadas, se basan en la comparación de la intensidad, tipo y carácter de las reacciones captadas del examinado cuando responde a las distintas clases de preguntas formuladas en el transcurso de la prueba.

Sólo en teoría, si un examinado conoce las distintas técnicas, comprende y sabe de antemano cómo se le examinará y cuál será el método utilizado, además de saber cómo determinará el examinador el resultado, y si sabe y puede provocar alteraciones fisiológicas artificiales en el momento y lugar “correctos” sin que el examinador se percate de que se trata de una conducta o reacción antinatural, es posible que consiga falsear los resultados de la prueba.

Junto a ello cabe destacar que los examinadores de la actualidad tienen en cuenta tales comportamientos antinaturales, ya sea mediante el uso de instrumental especial o por medio de la observación del examinado antes de la prueba y durante su ejecución.

La aseveración de que hay sujetos capaces de influir intencionalmente en su propio sistema nervioso (simpático y parasimpático) para modificar a gusto los parámetros que se miden no tiene fundamento.